15 de junio de 2008

De guatemal a guatepeor...

Siento un vacío a mi alrededor. Me noto sobrecargado: querría expresar todo lo que tengo dentro, pero son demasiadas cosas y la verdad es que no se como narices sacarlas hacia fuera.

Me siento anulado por un campo magnético, no doy más de mí. Ahora mismo estoy pensando en el pasado, más concretamente en el origen de todo esto. Una noche de verano, contemplando el firmamento; intentando pospoer una partida inevitable.
Recuerdo esa noche con especial cariño, sobre todo por una frase que dijo una gran persona y que me hizo plantearme el volver a escribir por placer: no te encierres. Tú no eres un libro cerrado, así que no digas que no te dejas conocer. Solo necesitas buscar un camino que te permita ser tú mismo.

De ahí saqué esto de usar las palabras como forma de expresión, pero desde que empecé con todo esto (hace ya casi dos años) me he ido dando cuenta de que las palabras no son suficientes para aglutinar todos esos aspectos que han cambiado en el espacio temporal más próximo.
No encuentro palabras para expresar todo lo que ha pasado, tampoco creo que las haya...

No se qué hacer, realmente nunca he sabido como afrontar mi miserable vida; fue una suerte que estuvieran esas personas a mi lado... pero ahora esas personas ya no están; han volado a mejores nidos, y sin embargo yo sigo aquí sin escuchar sus risas, sin sentir sus abrazos, sin poder continuar nuestras búsquedas personales...
Nada volverá a ser como antes: nos hemos ido haciendo mayores a nuestra manera, la vida nos ha dado giros que no esperamos y en mi caso yo no hago mas que darme cabezazos como castigo por no haber aprovechado esos momentos que se pudieron dar, por no haber exprimido más aquellos que tuvieron lugar y por todos aquellos momentos que se quedaron a medias...
Vivía engañado por la seguridad imaginaria de ese momento, pero nunca nada fue para siempre. Poco a poco he ido comprendiéndolo, golpe tras golpe...

Desde que se fue esa última persona hace cosa de un mes, no he parado de darle vueltas a ese punto de inflexión en mi vida, ese momento en debería haber dado ese paso teniendo la oportunidad. Sin embargo tenía miedo de perderlos... y a día de hoy; ahora que todos se han ido, es cuando realmente tengo miedo y me atormento aún más por no haber salido de aquí cuando tuve la oportunidad.
Realmente nunca pensé que llegaría a encontrarme en una situación como esta, me ha pillado demasiado rápido, sin poder plantear una estrategia para superarla.
Para mí rehacer el presente no me es nada fácil, y el tener que resignarme a escribiros cartas cada mes y visitaros una o dos veces al año mucho menos... ¡¡¡os añoro un montón!!!

P.D: mención especial a Victoria, que ha hecho esa maravillosa foto que habéis visto en la cabecera.

2 comentarios:

mí misma dijo...

No estamos solos.. :)
No hay nada tan serio como para
no poder decirlo con una sonrisa bien puesta. Somos fuertes.

yadoi dijo...

Pues así, con todo lo que ames.